El objetivo de un ciclista es llegar a la meta. Si es el primero, mejor. Hay que tratar de alcanzar la última línea antes que tus competidores. No es algo fácil. Detrás se esconde todo un trabajo que necesita de constancia, esfuerzo y sufrimiento. La bicicleta y la persona deben ser uno para lograr optimizar al máximo las prestaciones que ofrecen la máquina y las que da el profesional.
Comenzaremos apuntando que la biomecánica estudia la morfología y el posicionamiento del ciclista en la bicicleta. “El objetivo principal es optimizar la potencia que desarrolla el ciclista. Lo que se busca es una posición sobre la bicicleta lo suficientemente cómoda para que el ciclista te de el máximo rendimiento”, el autor de estas palabras es Iñaki Argote, Ingeniero de Producto de Orbea y el profesional que asesoró al equipo ciclista Euskaltel-Euskadi cuando se desplazaron al Túnel del Viento de San Diego en Estados Unidos. A través de este viaje el equipo ciclista patrocinado por Orbea analizó a sus corredores para lograr optimizar su potencial. (Cont.)